El que subió por sendas nunca usadas

El que subió por sendas nunca usadas

«Este soneto hice a la muerte de Fernando de Herrera; y, para entender el primer cuarteto, advierto que él celebraba en sus versos a una señora debajo deste nombre de Luz. Creo que es de los buenos que he hecho en mi vida»

El que subió por sendas nunca usadas del sacro monte a la más alta cumbre; el que a una Luz se hizo todo lumbre y lágrimas, en dulce voz cantadas;

el que con culta vena las sagradas de Helicón y Pirene en muchedumbre (libre de toda humana pesadumbre) bebió y dejó en divinas transformadas;

aquél a quien invidia tuvo Apolo porque, a par de su Luz, tiene su fama de donde nace a donde muere el día:

el agradable al cielo, al suelo solo, vuelto en ceniza de su ardiente llama, yace debajo desta losa fría.