Aquí el valor de la española tierra, aquí la flor de la francesa gente, aquí quien concordó lo diferente, de oliva coronando aquella guerra;
aquí en pequeño espacio veis se encierra nuestro claro lucero de occidente; aquí yace enterrada la excelente causa que nuestro bien todo destierra.
Mirad quién es el mundo y su pujanza, y cómo, de la más alegre vida, la muerte lleva siempre la victoria;
también mirad la bienaventuranza que goza nuestra reina esclarescida en el eterno reino de la gloria.