Jamás en el jardín de Falerina...

Jamás en el jardín de Falerina…

A don Diego Rosel y Fuenllana, inventor de nuevos artes

Jamás en el jardín de Falerina ni en la Parnasa, excesible cuesta, se vio Rosel ni rosa cual es ésta, por quien gimió la maga Dragontina;

atrás deja la flor que se recrina en la del Tronto archiducal floresta, dejando olor por vía manifesta que a la región del cielo la avecina.

Crece, ¡oh muy felice planta!, crece, y ocupen tus pimpollos todo el orbe, retumbando, crujiendo y espantando;

el Betis calle, pues el Po enmudece, y la muerte, que a todo humano sorbe, sola esta rosa vaya eternizando.