Yace en la parte que es mejor de España una apacible y siempre verde Vega a quien Apolo su favor no niega, pues con las aguas de Helicón la baña;
Júpiter, labrador por grande hazaña, su ciencia toda en cultivarla entrega; Cilenio, alegre, en ella se sosiega, Minerva eternamente la acompaña;
las Musas su Parnaso en ella han hecho; Venus, honesta, en ella aumenta y cría la santa multitud de los amores.
Y así, con gusto y general provecho, nuevos frutos ofrece cada día de ángeles, de armas, santos y pastores.