Horas serenas del ocaso breve...

Horas serenas del ocaso breve…

Horas serenas del ocaso breve, cuando la mar se abraza con el cielo y se despiertas el inmortal anhelo que al fundirse la lumbre, la lumbre bebe.

Copos perdidos de encendida nieve, las estrellas se posan en el suelo de la noche celeste, y su consuelo nos dan piadosas con su brillo leve.

Como en concha sutil perla perdida, lágrima de las olas gemebundas, entre el cielo y la mar sobrecogida

el alma cuaja luces moribundas y recoge en el lecho de su vida el poso de sus penas más profundas.