Besarse, mujer...

Besarse, mujer…

Besarse, mujer, al sol, es besarnos e toda la vida.

Ascienden los labios eléctricamente vibrantes los rayos, con todo el fulgor de un sol entre cuatro.

Besarse a la luna, mujer, es besarnos en toda la muerte.

Descienden los labios con toda la luna pidiendo su ocaso, gastada y helada y en cuatro pedazos.