Por tu pie, la blancura más bailable...

Por tu pie, la blancura más bailable…

Por tu pie, la blancura más bailable, donde cesa en diez partes tu hermosura, una paloma sube a tu cintura, baja a la tierra un nardo interminable .

Con tu pie vas poniendo lo admirable del nácar en ridícula estrechura, y adonde va tu pie va la blancura, perro sembrado de jazmín calzable.

A tu pie, tan espuma como playa, arena y mar, me arrimo y desarrimo y al redil de su planta entrar procuro.

Entro y dejo que el alma se me vaya por la voz amorosa del racimo: pisa mi corazón que ya es maduro.