Silencio de metal triste y sonoro...

Silencio de metal triste y sonoro…

Silencio de metal triste y sonoro, espadas congregando con amores en el final de huesos destructores de la región volcánica del toro.

Una humedad de femenino oro que olió puso en su sangre resplandores, y refugió un bramido entre las flores como un huracanado y vasto lloro.

De amorosas y cálidas cornadas cubriendo está los trebolares tiernos con el dolor de mil enamorados.

Bajo su piel las furias refugiadas son en el nacimiento de sus cuernos pensamientos de muerte edificados.