1952
que no hay nadie en mi tumba. César Vallejo.
César Vallejo ha muerto. Muerto está que yo lo vi en Montrouge, una tarde de abril.
Iba con Carlos Espinosa, y llevábamos los Poemas humanos y España, aparta de mí que no hay nadie en mi tumba.
este cáliz. Carlos leyó un poema, como si le escuchara Dios. Yo, llorando, leí
Masa. Entonces todos los hombres de la tierra le rodearon; pero
César Vallejo, ¡ay! siguió muriendo.