Obsesión

Obsesión

Nunca te encontraré; nunca a mi lado veré fulgir tu cándida silueta, novia de mis ensueños de poeta, que a través del vivir tánto he buscado.

Con insistente afán alucinado, bajé a la sima y ascendí a la meta, y en ninguna mujer te hallé completa: en todas ¡ay de mí! te he eqnivocado.

Ya no te busco. ¿Para qué? Vendrías, envuelta en engañosas fantasías, a darme la ilusión de que ella eres, mas al tocar tu frágil hermosura, sentiré renovarse la amargura que en mí dejaron las demás mujeres.