Arrastra tu canto el viento con su voz de bestia inmemorial. Deja en las zarzas hojas de carne arrebatada al río de sombras -rival turbio de lo eterno, cuando la vida se detiene obstruida en la garganta. Porque ya conozco de memoria esta muerte inventada por nosotros en una noche oscura, quiero ser expulsado otra vez del Paraíso para morir tranquilo -tras colgar como hilo de araña mi grito rebelde desde el abismo a la nada.