Ítaca

Ítaca

Nunca hubo jardín. Tu nombre es laberinto y la patria perdida el hilo roto de tu hija Adriana que el viento trae y aleja, uncido al ritmo entrecortado de lo vivo: Barre las hojas de la especie en tanto que tu pierna herida de Rimbaud enhebra de nuevo el camino de regreso. Nunca hubo jardín ni patria conocida. Tu nombre es estela -y lo borran constantes el viento y las mareas.