Soy rojo como aurora...

Soy rojo como aurora…

Soy rojo como aurora y amo a Gilgamesh. En sus ojos arden todos los colores y su mente es el punto en que la luz se convierte en una forma. Mi sola posesión mi patria será siempre su rostro igual al claro día. Piedras y estrellas laten en sus pechos y en la espesura del vientre tiembla su fruto como el mío: ¡Soy el cielo y no puedes tocarme! ¡Soy la tierra y no puedes hechizarme! Sólo viento llevan nuestros pies errantes.