Hay un tiempo para sufrir y un tiempo para amar...

Hay un tiempo para sufrir y un tiempo para amar…

Hay un tiempo para sufrir y un tiempo para amar o, tal vez, sea todo uno y nos engañemos jugando a la voz y al peligro.

Más allá de nosotros, ¿qué perdura?

¿La roca, el árbol, el viento y este silencio no morirían si, de pronto, dejáramos de repetirlos, dóciles, cada día?

De “El fugitivo” Versión de Adolfo García Ortega