Solo tú

Solo tú

Debe de estar muy lejos el mar, o tal vez ya no hay mar y la palabra es sólo una argucia. Tantas palabras han perdido su peso y su grosor, que no me atrevo a cerrar los puños con la fuerza de antes, por miedo a sentir todo un mundo que se desmenuza. Debe de estar muy lejos el mar, y aquella casa que siempre he imaginado bajo la lluvia y la gente a la que no veo. Debe de estar muy lejos la gente a la que nunca veo, o tal vez han muerto y yo no lo sé y los pienso inútilmente vivos. Deben de estar lejos los árboles y los pájaros, el río, la espada que corta el viento y el barro de las roderas. y sólo tú estás próxima y te siento, inmóvil y expectante, justo detrás de tantas puertas que ningún pestillo cierra.

De “La piel del violín” Versión de Adolfo García Ortega