Cinco piezas fáciles

Cinco piezas fáciles

1 Sombra que eres mi sombra. Bajo el sol del estío, aún mayor frenesí, balsa de incertidumbre. Mi lengua desecada quiere abrevar en ella. Teme el rechazo de tu vidrio.

2 Tu cabeza inocente en mi pecho reposa. Mis dedos cuentan horas vagando en tus cabellos. Toda tu vida, toda se apoya en mí. Me hundo en algodón de sueños.

3 Loco amargo, dulce loco, vagabundo de tinieblas, hijo de tristeza, huyo lejos de tus claros márgenes. Solamente del recuerdo de una brizna de tu hierba hago tisanas benignas.

4 Con la punta más fina, impávido dibujo junglas de extraña fiebre. Lodazales, lianas que devoran los árboles. Quiero huir del desierto donde eres espejismo.

5 Cuando muera la llama de este amor que te tengo, ¿cómo subsistiré? Yo, por ti autoinmolado, de ti hice combustible. Viviré para siempre entre grandes quemados. De “En cuarentena” Versión de Dolors Ollé