A propósito de unas fotos del periódico

A propósito de unas fotos del periódico

1. Carbunco

Sobre dos columnas de la primera página yacen dos niños desnudos sobre dos columnas de la primera página con la piel en los huesos. Tienen la carne agujereada, reventada. Uno es de Diyarbakïr, el otro de Ergani. Tienen los brazos y las piernas raquíticos enorme la cabeza y un grito pavoroso en sus bocas abiertas en la primera página dos ranitas aplastadas a pedradas. Dos ranitas dos hijos míos ,enfermos de carbunco. Quién sabe cuantos miles se nos van en un año sin haber podido saciar siquiera su sed. Y el señor subsecretario: (así lo agarre el carbunco) «No hay ningún motivo para preocuparse», dice.

3 de agosto de 1959

2. El jefe de policía

Abierto como una herida, el sol en el cielo se desangra.

Un aeródromo. Los presos preventivos, las manos sobre el vientre: porras, jeeps, muros carcelarios, comisarías y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo y los paisanos que no aparecen y un niño que no pudo soportar la tortura y se tiró desde el tercer piso de la Jefatura. Y ahí está el señor Jefe de Policía baja del avión vuelve de América de un curso de formación.

Estudiaron métodos para no dejar dormir y quedaron encantados de los electrodos aplicados en los testículos y también dieron una conferencia sobre nuestras celdas de castigo ofrecieron satisfactorias explicaciones de cómo poner huevos recién hervidos en los sobacos y cómo despellejar delicadamente la piel con cerillas encendidas.

El señor Jefe de Policía baja del avión vuelve de América porras y jeeps y cuerdas que se balancean sobre el patíbulo ha vuelto el jefe dicen encantados.

1959

De “Últimos poemas 1959-1960-1961” Versión de Fernando García Burillo (Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)