Bakú de noche

Bakú de noche

Noche sin estrellas hasta el pesado mar noche cerrada y oscura la ciudad de Bakú es un soleado campo de trigo Estoy en la colina, el sol me da de lleno en la cara se escucha en el aire un preludio de rast que fluye como las aguas del Bósforo. Estoy en la colina, mi corazón es como una balsa que se aleja en una separación infinita y va más allá de los recuerdos hasta el pesado mar sin estrellas en la noche cerrada y oscura.

Bakú, febrero de 1960 De “Últimos poemas 1959-1960-1961” Versión de Fernando García Burillo (Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)