Las seis de la mañana...

Las seis de la mañana…

Las seis de la mañana. He abierto la puerta del día y he entrado, el sabor de un azul reciente en la ventana ha venido a mi encuentro, en el espejo las arrugas de ayer en la frente y en la nuca la voz de una mujer, suave como la pelusa del membrillo, y en la radio las noticias del país y ya mi glotonería se desborda correría de un árbol a otro por el huerto de las horas y el sol, mi niña, se pondrá y espero que más allá de la noche el sabor de un nuevo azul me aguarde, espero…

De “Últimos poemas 1959-1960-1961” Versión de Fernando García Burillo (Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)