Lo sé, de sobra lo sé cuando la próxima vez baje del tren en esta estación hermana mía no veré tus ojos tus puros ojos negros ni tampoco el resplandor fuera del portón las piedras, los árboles, las ventanas el rostro de la gente todo se apagará tus ojos se habrán llevado bajo tierra la luz de la ciudad hace tiempo que ya se habrán consumido en el cementerio.
Lo sé, de sobra lo sé lo sé no sé nada tal vez yo mucho antes ya no bajaré de ningún tren en ninguna estación no sé a quién de nosotros le toca hermana mía si al cáncer tuyo si al infarto mío no sé no sé sin embargo me parece que en esta estación al bajar del tren… Hermana mía perdóname la cobardía de vivir un solo día más que tú.
29 de julio de 1959
De “Últimos poemas 1959-1960-1961” Versión de Fernando García Burillo (Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)