Pienso en ti me llega hasta la nariz el olor de mi madre de mi preciosa madre.
Montada en un carrusel, eres la belleza que llevo dentro vuela tu cabello y gira tu ropa a toda velocidad tu rostro ruboroso aparece y desaparece.
¿Cuál es el motivo para que tu recuerdo sea como una puñalada cuál es el motivo de que estando tan lejos oiga tu voz y de un salto me levante?
Arrodillado contemplo tus manos quisiera acariciarlas pero no puedo estás tras un cristal. Rosa mía, soy un confundido espectador del drama que represento en mi crepúsculo.
7 de agosto de 1959
De “Últimos poemas 1959-1960-1961” Versión de Fernando García Burillo (Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)