Bailarina...

Bailarina…

Bailarina nupcial de la habitación de los ciegos concibes tú lejanos días de creación ansiedad creciente-

Con tu cuerpo de calles de música paces el aire allí donde el globo terráqueo busca nueva entrada hacia el nacimiento.

A través de lava nocturna como párpados que se desatan en silencio parpadea el grito primerizo de los volcanes de la creación. En el ramaje de tus miembros construyen las sospechas sus gorjeantes nidos.

Como una que ordeña en el crepúsculo tiran las puntas de tus dedos de las fuentes ocultas de la luz hasta que tú perforada por el martirio de la tarde entregas la luna de tus ojos a la vigilia.

Bailarina puérpera que gira tú sola llevas oculto cordón umbilical en tu cuerpo legadas al Dios joyas gemelas de muerte y nacimiento.

Versión de Javier Tubía