Boca que mamas de la muerte y rayos estelares con los secretos de la sangre salen de las venas ahí el mundo fue a abrevar y floreció
Muerte en el silencio instala su punto de vista y el ojo que no mira el inútil abandono polvoriento desborda el umbral del ver mientras el drama del tiempo es bendecido densamente bajo su sudario glacial.
Versión de Javier Tubía