Desesperadamente llamas ahora desde la oscuridad al único hombre-
Espera un instante todavía- y tú caminas sobre el mar. El elemento te penetra ya los poros te hunde y te alza con él y pronto reencontrada en la arena y junto a las estrellas esperando huésped que vuela y en el fuego de la reunión consumido calma -calma-
Versión de Javier Tubía