Puesto que tú bajo el pie te das a luz la constelación alada de la huida arroja un puñado de fuego en tu boca.
Oh palabra de amor encerrada tú sol ardiente en la rueda de la noche.
Oh mi sol yo dentro te modelo en mi amor casa de la estrella en ocaso en el refugio de mis golpes de aliento de esta bandada de suicidios sin ruido.
Muerde mi luz con el océano, des guarecida huida de sal aspira clientela del viento desde el paisaje surgiendo del alma. Con labios en la piedra de la oración beso de por vida muerte, hasta que la cantarina esperma de oro rompa la roca de la separación.
Versión de Javier Tubía