Látigo, sudor y látigo.
El sol despertó temprano y encontró al negro descalzo, desnudo el cuerpo llagado, sobre el campo.
Látigo, sudor y látigo.
El viento pasó gritando:
Después, el cielo callado, y bajo el cielo, el esclavo tinto en la sangre del amo.
Látigo, sudor y látigo, tinto en la sangre del amo; látigo, sudor y látigo; tinto en la sangre del amo, tinto en la sangre del amo