Cuando al luchar por la patria se pierde un brazo, surge el miedo: En adelante, haré todo a medias. Recogeré, la mitad de la cosecha de los campos. Y al practicar en el piano sólo tocaré la melodía o el acompañamiento, pues no estoy capacitado para toda la partitura. Sólo golpearé con un puño en las rígidas puertas, y mi amor se dejará abrazar sólo a medias. Hay cosas que nunca haré, por ejemplo, aplaudir en las grandes fiestas.
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Desde ese instante, todo lo hará dos veces. Y en lugar del brazo descuajado le crecerá un ala.
Versión de Jorge Torés