Piedra nativa

Piedra nativa

A Roger Munier

La luz devasta las alturas Manadas de imperios en derrota El ojo retrocede cercado de reflejos

Países vastos como el insomnio Pedregales de hueso

Otoño sin confines Alza la sed sus invisibles surtidores Un último pirú predica en el desierto

Cierra los ojos y oye cantar la luz: El mediodía anida en tu tímpano

Cierra los ojos y ábrelos: No hay nadie ni siquiera tú mismo Lo que no es piedra es luz