Clima de la ausencia

Clima de la ausencia

I Todas las nubes a la tierra se confesaron Tomó su puesto una pena mía

Y entre mis cabellos cuando se puso melancólica La mano impenitente

Quedé atado en un nudo de tristeza.

II La hora se olvidó atardeciendo Sin recuerdos Con su silente árbol Hacia el mar Se olvidó atardeciendo Sin un aleteo Con su vista inmóvil Hacia el mar Atardeciendo Sin amor Con su boca inflexible Hacia el mar

Y yo - en la Serenidad que he hechizado.

III La tarde Y su imperial aislamiento Y el cariño de sus vientos Y su temerario destello Nada que no venga Nada Que no se marche

Todas las frentes desnudas

Y por sentimiento un cristal.

De “Orientaciones” Ediciones del oriente y del mediterráneo 1996 Versión de Ramón Irigoyen