Dichosa Donna

Dichosa Donna

A la estrella de A.

¡Toma un polen de destello de queja Un lugar que resplandezca en el infinito Más arriba de la más alta esperanza tuya Dichosa Donna! Y desde la punta del mundo de los rayos de sol Rodó la esmeralda derretida Olas para el céfiro de la música del austro

Olas para el céfiro de la música que toma La virginidad de la noche lejos Con viajes en inmensas cuevas Con muchachas que aman los abrazos de los lirios Y cantan la melodía de la hondura del cielo Y sienten nostalgia de la santificación de la soledad del éter

¡Toma un lugar que relumbre en el infinito Una muchacha de azul ojo inconmensurable Con estambres de deseo en tu porte Dichosa Donna! Y de un corazón consubstancial Pasó para que veas de los años el fondo Desparramado por los guijarros de la bonanza.

De “Orientaciones” Ediciones del oriente y del mediterráneo 1996 Versión de Ramón Irigoyen