Sinuosidad

Sinuosidad

En las franjas moradas del dolor En las estatuas de la agonía En los húmedos silencios Hay un rostro Tan a fondo extraído de las lágrimas Tan incomprensible Tan caliente en la mano que le hace señas Otro rostro Una visión con antorchas que rasga la desolación A horcajadas la noche en sus cordilleras Con estrellas como señales que se lanzaron con honda Antaño desde la edad de su infancia Y dan el buen viaje de la vida Sobre las pendientes de la compasión.

Hay Una tierna curva que al dolor adeuda La aventura de su torrente de luz Una lupa que une los errores Como entrañas supinas que arrojó la suerte Allí

Un buen -por la sombra que lo hechiza- muro Forma un ángulo antes del llanto Después llegan las tallas del desastre Árboles con los únicos muebles de sus dedos Con la única fe de su hablar desarraigado Es bueno que no hablen aquellos que vivieron Los demás sostienen lamentos en las manos Corriendo más allá como alas imbautizables

Vivieron Un pozo abre miedos tras cada una de sus esperanzas Por qué ha de temblar este alambre Este pájaro qué mirada ha de alimentar Qué queremos Hay

Un rostro apagado en cada telón de olvido.

De “Orientaciones” Ediciones del oriente y del mediterráneo 1996 Versión de Ramón Irigoyen