Náufrago sentado frente al mar

Náufrago sentado frente al mar

Alguien lanza el oscuro mandamiento la muerte es el mejor de los anuncios cualquiera es el profeta. Yo aquí me siento a ver el mar cuando anochece a ver las horas regresar a su tumulto. Los buques se deshacen al final de la línea sin ver mi vela blanca ni mi hoguera. Los marineros señalan desde el puente y ríen. Un náufrago es un hombre en una piedra un hombre con su piedra y con su oscuridad un hombre solo. Otro lanza el oscuro mandamiento y soy un pedazo de tela desgarrada un profeta sentado en esta roca sin que nadie me escuche.