Al salir a la calle, sobre los plátanos...

Al salir a la calle, sobre los plátanos…

Al salir a la calle, sobre los plátanos, muy por encima y por detrás de sus hojas doradas y crujientes, el cielo, muy por encima azul, intenso y transparente de la helada. A cuatro bajo cero se respira el aire como si fuera el cielo que es el aire lo que se respirara. Corta y se expande y un instante rebrota antes de herir. Ritmos de la respiración y el cielo, uno lugar del otro, volumen que quien respira retrajera, puro estar del mundo en el frío, de un color azul que nadie viera, intenso, que nadie desde ningún lugar mirara, aire o cielo no para respirar.

De “Del ojo al hueso” 2001