Conozco una pareja de cuervos, sé que tienen un tiempo semejante al de los hombres para vivir; podría visitarlos, pasear juntos hasta los sauces de la orilla. Hoy he hablado con alguien por quien sentí afecto, le encontré satisfecho y próspero; su enemigo murió. La muerte siempre es de frío.
De “Ella, los pájaros” 1993