Éste es un ejemplo: se trata de una imagen...

Éste es un ejemplo: se trata de una imagen…

Éste es un ejemplo: se trata de una imagen del XIII (el XIII con su cúpula), una Virgen sentada en el jardín, altiva y sola (la única que yo conozca en su especie). Observen en el prado las flores esmaltadas, las hojas, el azul ultramar y el rojo extraño como un incendio. Observen su rostro, se llama féretro luminoso de su puro; a la izquierda, el halcón anuncia que el alma emprende el vuelo, al fondo el río, casi un hilo, se pierde. Es forma la pintura.

Ella hacía ganchillo, puntillas para sábanas, le resultaban difíciles los gestos por la artrosis, sus largos dedos agudos. -Éstas de arañas son las más guapas -dice-, son las que más me gustan, aunque tengo una pena muy grande por el nenín. Un día, antes de caer enfermo, tenía una araña roja en la espalda, muy grande, así -y señala con el puño el tamaño-, casi no podía arrancársela, y después le salieron aquellas ronchas rojas. Pensé si se habría muerto por eso, pero no, tenía endocarditis aguda, el médico lo dijo, como si el corazón se fuera haciendo más grande cada vez y no cupiera en la caja. Era por la miseria. Yo traía brazadas de habas a la cocina para deshacerlas allí y con ellas venían arañas. Todo era trabajar y trabajar-. Se calla, sigue con la aguja y el larguísimo hilo, -¿no te gustan a ti?-. Es morena, tiene ojos oscuros de pájaro desarbolado. El amor, arañas bajo los ojos, féretro de su puro, decía.

Si falla la memoria, todo quiebra; Si es escasa, empero, significa: aquel valle tan dulce y tan sombrío.

De “Caza nocturna” 1997