Hundir los dedos entre sus cabellos...

Hundir los dedos entre sus cabellos…

Hundir los dedos entre sus cabellos o pájaros jugando, muy despacio, a caerse de un cable de la luz, muy despacio, abanico de mirlos. Cerca hay una charca y un árbol en el centro. Reverbera la fiebre, el amarillo hiere sobre el agua. De “Exposición” 1979