la voz, la de esta niña que canta sola ahí, la del muchacho que por la noche da gritos y repite obsesivo hijo de puta, las voces de los niños que juegan; intransitiva voz, exenta en el mundo, cuerpos autómatas que a diario veo y que no veo, chillidos veloces de vencejos en el anochecer
De “Caza nocturna” 1997