Si entre fe e incredulidad un soplo apenas se mide y el mismo espacio divide al error y a la verdad;
si induciendo de esta suerte hemos de llegar al fin a suprimir el confín entre la vida y la muerte;
si este lapso de un aliento también me aparta de Ti, sin dejarme alzar de aquí mi vuelo por un momento;
¡Oh, Señor!, ¿qué puedo hacer para ser uno contigo, si de mi ser me desligo y no puedo a Ti ascender?
¡Oh, qué secreto angustioso! ¡Oh, qué enigma impenetrable! ¡Qué ansia tan insaciable! ¡Qué dolor tan delicioso! * * *