¡Oh!, nunca lo pensaste, ¿por qué al abrir la puerta de su rosal la aurora, canta alektrión su alerta? Es que quiere advertirte que otro día ha pasado, y en la misma ignorancia el nuevo te ha encontrado.
Y cuando ella te asesta la luna de su espejo y encandila tus ojos el vívido reflejo, es que quiere enseñarte que el instante vivido en error y atonía, fugaz te ha envejecido.
Si aún te resta un átomo de lucidez, procura refugiarte en el éxtasis de la belleza pura: Acaso de la mano del inmortal copero puedas beber un sorbo del vino verdadero.
¡Ah!, pero tú eres ciego de toda humana ciencia; tu alma no percibe del éxtasis la esencia, y al preferir la copa de la terrena orgía hará una eterna nube de la noche y el día. * * *