Lee, Señor mis versos defectuosos...

Lee, Señor mis versos defectuosos…

Lee, Señor mis versos defectuosos que quisieran salir pero no salen: ya ves que poco valen mis esfuerzos y mis desdichas ay qué poco valen

Con tu ayuda saldrían universos de palabras preñadas pero salen débiles moribundos estos versos: deja que el último suspiro exhalen

Ayúdame, Señor: que no zozobre en la mitad de este terceto pobre mira estas ruinas: palpa su estructura

dónales lo que tengas que donarles: y la vida que yo no supe darles dásela tú, Señor, con tu lectura.

De “Estrellas fijas en un cielo blanco” 1996