Sociedad de consumo

Sociedad de consumo

Caminamos de la mano por el supermercado entre las filas de cereales y detergentes

Avanzamos de estante en estante hasta llegar a los tarros de conserva

Examinamos el nuevo producto anunciado por la televisión

Y de pronto nos miramos a los ojos y nos sumimos uno en el otro

y nos consumimos

Una noche en el café Berlioz

Yo he visto su cara en otra parte le dije cuando entró en el Café Berlioz

Soy de otra dimensión contestó sonriendo y avanzó hacia el fondo del salón

Ella finge escribir en su mesa de mármol pero me observa de reojo

Desde mi mesa veo su cuello desnudo

Como un aerolito cruzó mi mente el rostro de Muriel mi amante muerta

Usted es zurda le dije acercándome Hacemos la pareja perfecta

Tomé su lápiz y escribí “te amo” con mi mano derecha en la servilleta

Rey del lugar común respondió sin mirarme mientras le echaba azúcar al té

Me ha clavado una estaca en el corazón Me ha lanzado una bala de plata Me ha ahorcado con una trenza de ajo

Volví confundido a mi mesa con la cola de diablo entre las piernas

En este punto las sombras de los clientes pagaron y se fueron del Café Berlioz

Váyanse espíritus les dije furioso agitando mi paraguas chamuscado

¿Hay alguna Muriel aquí? gritó la mesera desde el umbral

Cuando ella caminó hacia la puerta vi que tenía una rosa en la mano

Por favor tráiganme la cuenta que ya está por salir el sol

La lluvia penetra por los agujeros de mi memoria

Muriel Muriel ¿por qué me has abandonado?