El oído afinado dirige la vela sensitiva, La mirada dilatada se despobla Y un coro enmudecido de pájaros nocturnos Atraviesa el silencio.
Yo soy tan pobre como la naturaleza Y tan simple como el firmamento, Y mi libertad es tan quimérica Como el canto de los pájaros nocturnos.
Yo veo al mes inanimado Y al cielo más muerto que el lienzo; Y acepto del vacío ¡Su mundo enfermo y extraño!
1910
Versión de Jorge Bustamante García