Pasa el viento en las calles...

Pasa el viento en las calles…

Pasa el viento en las calles igual que los enamorados los tranvías y la vida… Yo sé que la calle tiene nostalgia de violencia y que clama intachable en su deseo mi ventana, pero la lluvia se aleja’ sollozando como doncella excitada por un hombre desnudo.

Y el viento sigue en la ciudad pasando, igual que los enamorados, los tranvías y la vida…

Y yo antorchándome de nuevo el cuerpo y parlando de frente con mi sombra, junto a mis libros bohemios de lecturas, acompañándome una lámpara enemistada para siempre con las sombras y un reloj judicial que dicta sobriamente la muerte del diálogo y del tiempo.

Y sigue el viento en la ciudad pasando igual que los enamorados los tranvías y la vida, arrastra un papel, levanta una hoja, seca una lágrima de amor y asusta un beso acompaña al triste hasta su casa, le pone alas a la medianoche, sopla cruel en las pupilas de la embriaguez que agranda la sinceridad del hombre y de su anhelo devuelve su risa al que reencontró su sueño.

Y sigue en la ciudad pasando, igual que los enamorados, los tranvías y la vida…

Extraído de “Poesía” Casa de las Américas, 1989