Nocturno muy obscuro

Nocturno muy obscuro

La noche inmensa no resuena, estalla como un bramido colosal, retumba con un tremendo estruendo de batalla que saliera de adentro de una tumba.

Fué un pedazo de espanto que restalla o una convicción que se derrumba, una doncella a quien violó un canalla y una montura en una catacumba.

Calla con un lenguaje de volcanes, como si un escuadrón de capitanes galopara en caballos de basalto.

Porque el silencio es tan infinito tan espantoso y grande como un grito que cae degollado desde lo alto.