Canción del macho y de la hembra

Canción del macho y de la hembra

¡Canción del macho y de la hembra! La fruta de los siglos exprimiendo su jugo en nuestras venas.

Mi alma derramándose en tu carne extendida para salir de ti más buena, el corazón desparramándose estirándose como una pantera, y mi vida, hecha astillas, anudándose a ti como la luz a las estrellas!

Me recibes como al viento la vela.

Te recibo como el surco a la siembra.

Duérmete sobre mis dolores si mis dolores no te queman, amárrate a mis alas acaso mis alas te llevan, endereza mis deseos acaso te lastima su pelea.

¡Tú eres lo único que tengo desde que perdí mi tristeza! ¡Desgárrame como una espada o táctame como una antena! Bésame muérdeme, incéndiame, que yo vengo a la tierra sólo por el naufragio de mis ojos de macho en el agua infinita de tus ojos de hembra!