A una y otra mano, allí donde me crecían las estrellas, lejos de todos los cielos, cerca de todos los cielos: ¡Cómo se vela allí! ¡Cómo se nos abre el mundo a través de nosotros!
Tú estás donde tu ojo está, estás arriba, estás abajo, yo encuentro salida.
Oh ese centro errante, vacío, hospitalario. Separados, te caigo en suerte, me caes en suerte, uno del otro caído, vemos a través:
Lo Mismo nos ha perdido, lo Mismo nos ha olvidado, lo Mismo nos ha -
De “La rosa de nadie” 1963 Versión de José Luis Reina Palazón Obras completas - Editorial Trota 1999