No busques en mis labios tu boca, ni en la puerta al extraño, ni en el ojo la lágrima.
Siete noches más arriba pasa el rojo hacia el púrpura, siete corazones más adentro insiste la mano en la puerta, siete rosas más tarde se escucha el rumor de la cisterna.
De “Amapola y memoria” 1952 Versión de José María Pérez Gay