Estaba...

Estaba…

Estaba la pizzca de higo en tu labio, estaba Jerusalén a nuestro alrededor,

estaba el aroma de los pinos albares sobre el barco danés que regraciamos,

yo estaba en ti.

De “Estancia del tiempo” Poesía póstuma Versión de José Luis Reina Palazón Obras completas - Editorial Trota 1999