Tenebrae

Tenebrae

Estamos próximos, Señor, próximos y apresables.

Ya apresados, Señor, uno en otro enzarzados, como si la carne de cada uno de nosotros fuese tu carne, Señor.

Ora, Señor, invócanos, estamos próximos.

Ladeados por el viento íbamos, caminábamos para inclinarnos sobre la zanja y la oquedad.

Al abrevadero íbamos, Señor.

Era sangre, era lo que tú has derramado, Señor.

Brillaba.

Nos arrojó tu imagen a los ojos, Señor. Los ojos y las bocas tan abiertos están, tan vacíos, Señor.

Hemos bebido, Señor, la sangre con la imagen que en ella estaba, Señor.

Ora, Señor. Estamos próximos. De “Reja de lenguaje” 1959 Versión de José Ángel Valente