En el corazón de mi amor

En el corazón de mi amor

Un hermoso pájaro me muestra la luz Que aparece claramente en sus ojos Un pájaro que canta sobre la bola de muérdago En medio del sol.

Los ojos de los animales cantores Y sus cantos de cólera o de hastío Me prohiben dejar este lecho Donde pasaré la vida.

El alba en países sin encanto Toma las apariencias del olvido Y si al alba una mujer conmovida se adormece Al caer de cabeza, su caída la ilumina.

Constelaciones, Conocéis la forma de su cabeza. Aquí todo se oscurece: El paisaje se completa, las mejillas se encienden Las masas disminuyen y circulan por mi corazón Unidas al sueño. ¿Y hay quién quiera tomar mi corazón?

Jamás soñé con noche tan bella Las mujeres del jardín tratan de besarme Sostenes del cielo, los árboles inmóviles Abrazan fuertemente la sombra que los sostiene.

Una mujer de corazón pálido Guarda la noche en sus vestidos El amor ha descubierto la noche Sobre sus senos impalpables.

¿Cómo poder gozar de todo? Mejor borrarlo todo. El hombre de la movilidad total Del sacrificio total, de la conquista total Duerme. Duerme, duerme, duerme. Borra con sus suspiros la noche minúscula, invisible.

No sufre ni frío ni calor. Su prisionero se ha evadido para dormir No está muerto, duerme.

Mientras dormía Todo lo asombraba, Jugaba ardorosamente, Miraba, Oía. Su última palabra: “Si volviera a empezar, te encontraría sin buscarte”.

Él duerme, duerme, duerme. En vano el alba alza la cabeza, Él duerme.

De “Mourir de ne pas mourir” Versión de Aldo Pellegrini